Mostrando entradas con la etiqueta Roman Abramovich. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Roman Abramovich. Mostrar todas las entradas

Desde Ámsterdam con amor

Por Otro Gato




Todo está listo para que a partir de la 1.45 pm se juegue la final de la Europa League que este año tiene como protagonistas al poderoso Chelsea de Roman Abramovich como su principal figura en los últimos 10 años, y el Benfica de la legión sudamericana que busca retornar a sus días de gloria, como allá por la década de los 60. El Ámsterdam Arena será la sede de este partido.


Tanto ingleses como portugueses provienen de la fase de grupos de la Champions League, accediendo directamente a los dieciseisavos de final de la Europa League. El camino fue largo para ambos, Chelsea hueveó dejó en el camino a rivales como Sparta de Praga, Steaua Bucarest, Rubin Kazan y al Basilea en semifinales. En tanto el Benfica la tuvo un poco más yuca, al dejar en el camino a rivales de mayor jerarquía como el Leverkusen, Bordeaux, Newcastle y Fenerbache.





Los londinenses ven a la Europa League como su última y única opción de  salvar una temporada en la que perdieron las tres finales que disputaron: la Community Shield, la Supercopa de Europa, y el Mundial de clubes. Estadística desalentadora para un club que invirtió muchísimo dinero. 

Por cuestión de individualidades es el favorito, aunque no podrá contar con Eden Hazard. También hay que considerar el buen ánimo con el que llegan los 'Blues' que no pierden hace más de un mes y tienen prácticamente asegurada su presencia en la próxima edición de la Champions. Torres, goleador del equipo en el certamen con 5 goles, es el jugador a tener en cuenta.



Por su parte, el Benfica llega golpeado, ya que el fin de semana cayó derrotado ante el Porto perdiendo el liderato de la liga y prácticamente el título. Sin embargo, quiere redimirse obteniendo un nuevo trofeo internacional que le es esquivo hace 51 años, cuando venció en la final de la Copa Europea (hoy Champions League) al Real Madrid. 


Las 'Águilas' no solo se juegan una final, sino que buscan ponerle fin a la "maldición" de Bela Guttman, el mítico entrenador húngaro que logró dos Copas de Europa con el club (61 y 62) y que luego de tener discrepancias con los directivos, fue cesado en su cargo. El húngaro auguró que los lusos no volverían a ganar un cetro continental, y desde entonces el Benfica ha perdido las seis finales europeas que disputó (5 de Champions y una Copa UEFA).

David Luiz y tu agarre del finde (?)
Será una final candente, por un lado uno busca salvar la temporada y justificar sus millonarias inversiones, por el otro, un histórico de Europa busca romper un maleficio y volver a la élite del fútbol. 

Román Abramóvich: en la cima con el Chelsea


Por Llora, me llama (?)


Ya pasó la tensión del minuto final. Los penales. Los goles. La gloria. Ya se acabaron las celebraciones en las calles de Londres, y la tristeza de los muniqueses que tuvieron que ver a su equipo, el Bayern, perder en su propia cancha. Pero hay uno que sigue celebrando: Román Abramóvich, oligarca ruso, ha encontrado en el fútbol la fórmula perfecta para desarrollar una de sus principales pasiones. 

Si bien la adquisición del Chelsea Football Club empezó como un capricho, ya que el equipo estaba al borde de la quiebra, año a año han disminuido las deudas, en buena medida, debido al éxito que están teniendo en distintos campeonatos como la Premier League y la Copa Fa. La coronación en la Champions como campeón de Europa no hará más que felicitar el ojo visionario de Abramóvich como fan y como empresario.


Como se sabe, su fortuna empezó a crecer cuando a lo largo de la década de los noventa, fundó cinco empresas que se encargaban de la producción de bienes de consumo con el dinero que había ganado años antes en el negocio inmobiliario. Pronto se transformó en un intermediario dentro de la industria petrolera, hasta que se dedicó completamente a la comercialización del preciado hidrocarburo. A los 30 años ya tenía tanta influencia que se había convertido en la mano derecha del presidente Boris Yeltsin. Hoy es la novena persona más rica de Rusia con una fortuna que supera los 12 mil millones de dólares.

Se calcula que en los nueve años que tiene como dueño del equipo ya lleva invertidos cerca de mil millones de euros, y en el turbulento mercado del fútbol europeo hay jugadas que empiezan a hacerse predecibles: diversos diarios afirman que tiene entre sus planes incorporar a Josep Guardiola, extécnico del Barcelona, y que ya dio luz verde para contratar al colombiano Radamel Falcao, tras la salida de Didier Drogba. 


Quienes cuestionan que el deporte rey se ha convertido en una competencia estrictamente monetaria critican a Abramóvich diciendo que el dinero no lo es todo, ni debería de serlo. Abramóvich, muy suelto de huesos en esta foto celebratoria, parece estar dando una respuesta lapidaria: “Claro que el dinero no lo es todo… pero cómo ayuda”

El mundo es de los millonarios - Chelsea campeón de Europa

Por Otro Gato 



En junio de 2003 el magnate ruso, Román Abramovich, complació uno de sus más banales deseos, poseer un club de fútbol, y así, como si se tratara de un juguete pagó 140 millones de libras por el entonces poco popular Chelsea y además se encargó de saldar las millonarias deudas del club. Desde entonces, y obsesionado con engrandecer a su Chelsea, el ruso no escatimó en fichajes, llegando a gastar más de 100 millones de libras en su primera temporada. 


Con el respaldo de su descomunal fortuna, año a año Abramovich fue fichando a los mejores jugadores del mundo y los éxitos deportivos no tardaron en llegar, obteniendo desde entonces 3 ligas, 4 FA Cup, 2 League Cup y 2 Community Shield. Sin embargo, el sueño del ruso era que su club lograra el máximo título europeo, la Champions, trofeo que hasta ayer se le había resistido.

Abramovich, adóptanos 

Nueve años tuvieron que pasar para que el sueño de Abramovich se cumpliera, gracias, en buena parte a sus millones que le permitieron formar un gran equipo, pero también a un entrenador como Di Matteo que asumió el cargo cuando todo parecía indicar que esta sería la peor temporada en la historia reciente de Chelsea. El italiano supo reordenar el vestuario, les devolvió la confianza a los jugadores, aprovechó la madurez de una plantilla que en su promedio supera los 30 años, recuperó y reinventó a dos genios como Drogba y Lampard, “italianizó” al Chelsea, priorizó la defensa, convirtiéndolo en un equipo poco atractivo para ver, pero efectivo. Y así le dio vuelta a un marcador adverso contra Napoli, eliminó al todo poderoso Barca y se consagró campeón de Europa. Todo eso lo logró "ratoneando", un estilo de juego tan válido como el maldito 'Joga Bonito' o el 'Tiki Taka'. 



¿Quién dijo que el dinero no compra la felicidad?


Desmerecer al Chelsea porque no desplegaba buen juego o porque “ratoneaba” es de cabros putos que se la comen doblada, peor aún los que lo desmerecen porque afirman que Bayern ofrecía mejor juego. Fútbol no es solo jugarlo bien o hacer lo que hace el Barca. Fútbol es ponerle huevos, y eso es básicamente lo que hizo el Chelsea, a su estilo, a su manera, "ratoneando" si se quiere. 

Y no es producto de una casualidad, ni una pechada del Bayern (los alemanes no pechean), es resultado de un proyecto que tomó 9 años en concretarse. Desde 2003, el Chelsea estuvo casi siempre presente en las instancias finales de la Champions: 2003-04 semis, 2004-05 semis, 2006-07 semis, 2007-08 final, 2008-09 semis, 2010-2011 cuartos. Un récord más positivo que el del Bayern. Una estadística para tener en cuenta, sobre todo para aquellos que afirman que el Bayern mereció ganar porque “jugaba mejor” y que también sirve para entender que el fútbol no hay que jugarlo bien o bonito, simplemente hay que jugarlo. 

Soy leyenda (?)

Chelsea es un merecido campeón, tan digno como cualquiera que haya ganado la Champions antes. ¿Y qué si no era un equipo que deslumbrara por su juego? lo hacía por su trabajo en equipo, algo que ya casi nadie valora. 

En fin, alguna vez escuché que la historia no se puede comprar. Cierto, ni todos los millones de Abramovich podrían comprar la historia del Bayern, pero si te permiten empezar a escribirla exitosamente.