Al ritmo del fútbol ♫

Por El Chull 

El fútbol como la música es mundial. Ambos se relacionan maravillosamente creando una fascinación reciproca en cada uno de nosotros. La música cuenta con la posibilidad de reproducir todo tipo de amores, odios, ideologías, idolatrías, problemáticas, y otros tantos aspectos que forman parte del mundo del fútbol. Los grandes conciertos se ofrecen en los estadios, los jugadores cantan, los cantantes juegan y las hinchadas interpretan con pasión sus himnos. La música y el fútbol van juntos. Esta relación se ha desarrollado de distintas maneras.

Uno de los primeros en protagonizar esta unión fue el mítico jugador del Manchester United de los años 60s, George Best. El crack inglés llegó a ser señalado como el quinto de los Beatles (?) por la prensa inglesa, debido a su gran amistad que supo sembrar con la banda de Liverpool. Pero quienes si se dedicaron a la música fueron el ex portero Germán Burgos, quien tiene un grupo musical de rock llamado The Garb, o el ex jugador del Real Madrid, Álvaro Benito, líder de la banda Pignoise. Más eco logró el holandés Ruud Gullit que, siguiendo el ejemplo de Bob Marley, uno de los astros de la música más futboleros, creó un grupo de música jamaicana llamado Ruud Gullit & Revelation Time.

Best camoteando with The Beatles (?)

Muy por el contrario, los cantantes tampoco se quedan al margen. Muchos han revelado su amor hacia el deporte rey como es el caso del gran Bob Marley quien dijo "El fútbol es libertad” en varias ocasiones. Para él fue mucho más que eso. Con el fútbol hizo amigos, confraternizó con jugadores, periodistas y músicos de muchos países. Suelen contar que era un gran jugador. Por otro lado, muchos músicos han dedicado canciones a futbolistas, como es el caso de Andrés Calamaro y la canción 'Maradona' o “Three Lions” de Baddiel, Skinner & Lightning Seeds, que vio la luz justo antes de la Eurocopa de Inglaterra en el 96′. El grupo británico Oasis, fieles seguidores del Manchester City, han dedicado muchas de sus canciones al equipo de sus amores. Es más, estuvieron a punto de comprar el club hace unos años.

"Lánzala al área tío Bob"  ah cierto que(?).

CANTOS QUE UNEN

Muchos clubes cuentan con himnos para recibir a sus jugadores cada vez que entren a un partido. Mientras algunos captan increíblemente la esencia, historia y mítica de su club, otros se remiten únicamente a formar parte de las curiosidades de la institución como puro instrumento de identificación entre su hinchada y el equipo. Imposible pasar por alto el “You’ll Never Walk Alone”, que originariamente fue un tema de Gerry and The Peacemakers y que los seguidores del Liverpool y del Celtic de Glasgow convirtieron en sus himnos oficiales, o el Sevilla con su impresionante himno “El Arrebato”. Un caso curioso es el del equipo alemán Saint Pauli, pues cada vez que sus jugadores ingresan al campo, se escucha la canción “Hell Bells” de AC/DC. También es bastante recordada la del mundial de Italia 90, “Un’estate italiana”, cantada por Gianna Nannini. Actualmente una canción que es vivida por muchos hinchas en Europa es el himno de la Liga de Campeones de la UEFA y es una adaptación de la obra de Händel, "Zadok the Priest".

Finalmente, tanta es la pasión del fútbol y la música en el mundo que en el país africano de Costa de Marfil crearon un nuevo baile llamado Konami, el cual consiste en imitar los movimientos de los más famosos “cracks” del balompié mundial como es el caso del delantero marfileño Didier Drogba quien cuenta con su propio baile, bautizado como “Drogbacité”. (!)









Clásico es ganarte ¿O no?

“Un partido de fútbol es una negación de la realidad, un clásico es beber con ella después de haberla negado”.

Impresiones de un escritor al que todavía le emociona  el sonido que hace el balón al chocar con la grama.

Por Leonardo Ledesma Watson




Marco Méndes, profesor de la PUCP y la UPC, en su columna sabatina del DT de El Comercio dijo que “Cada clásico implica una ruptura con la ‘normalidad’, ruptura enfatizada mediante el uso de apelativos superlativos (superclásicos) o metadiscursos (clásico de los clásicos)”,  y también compara el “U” – Alianza con lo que dice el  intelectual Mircea Eliade (estudioso de las religiones) que denomina un tiempo sagrado en contraposición a lo profano, o sea lo cotidiano. Cuando Alianza y la U juegan, todo se paraliza y hasta el policía que cuida a los barristas de la tribuna mira por el rabillo del ojo alguna jugada de peligro.

Este clásico se jugó en el Monumental a las 4 de la tarde, y fue la edición 329 (El primero se disputó el 23 de septiembre de 1928, y fue conocido como el “Clásico de los bastonazos”), y ahora sí la prefectura dio carta libre para que el aforo del estadio pudiera llenarse, sin embargo, no ocurrió.

Estuve pensando toda la tarde si iría a ver el juego a casa de un amigo, a algún restaurante o un bar de mala muerte con cervecitas bien heladas para gritar los goles, pero al final decidí quedarme en casa tirado en la cama con un improvisado pijama y un par de sánguches mixtos. Por suerte no me perdí de nada. Fue un clásico intenso, pero con poca calidad, muy trabado gracias a la colaboración del juez Víctor Hugo Carrillo y de los reclamos infructuosos de algunos jugadores.

Costitas empezó con un planteo algo defensivo. Ya vimos que Curiel no tiene la capacidad para jugar en Alianza Lima. Como comentó el periodista Pedro García durante la transmisión “Galván se lo está comiendo”. El técnico argentino dejó en la banca a Henry Quinteros y Donny Neyra que, si bien no son Xavi e Iniesta, algo más de matiz y alegría le podían dar al juego íntimo que se vio superado en muchos tramos del partido por un par de bloques cremas (Hay que decirlo, este no es un mérito de Del Solar, sino rezagos de una  base que dejó el antipatiquísimo Reynoso).

Por momentos cogía el control remoto y cambiaba a ESPN para ver el Athletic Bilbao – Barcelona. Sabemos que la diferencia es amplia entre el fútbol peruano y el español, pero sin ser un clásico, los silbidos que bajaban de las tribunas en la ciudad vasca sonaban más que varias vuvuzelas.

La U plantó una defensa que ya se conoce con Galván como cabeza, Revoredo y Galliquio; y un “marcador mentiroso” (nuevo término) como Rabanal. Rainer Torres sigue siendo el motor  y el eje, y Cachito el “talento”; aunque a mi criterio, quien muere, corre, come y hasta es capaz de pedirle matrimonio a sus marcas para que no se vayan, es Toño Gonzáles. Arriba, Labarthe se peleaba hasta consigo mismo, pero peleaba. Alva…bueno, si Piero jugara como declara tendríamos otro jugador en Europa.

Por momentos me paraba y bajaba a la cocina, me preparaba algo, volvía a ser presa de la televisión y el encuentro seguía en un marasmo de errores, se percibía como una sinfonía sin agudos y con puntos álgidos, sin cambiar el ritmo. Entre los pocos atrevidos, mañosos y corajudos he de resaltar al muchacho de Alianza Lima, Paolo Hurtado, quien, pícaro, encarador y valiente, cogía la pelota y llegaba hasta donde podía o le permitían Revoredo y Carmona. Mientras, “Wally” Sánchez demostró que, como diría el periodista Daniel Peredo es un “si tú quisieras”, al igual que otros tantos ¿Por qué no salieron a matarse los compadres? No lo entiendo hasta el momento. Bien sabemos que un clásico es más que tres puntos, una copa o una clasificación, pero  con este resultado los dos equipos quedan muy relegados y le dan carta libre a la San Martín para llegar al Play off con más comodidad. 

Narrar las jugadas del partido sería soso y por demás inútil. Periodismo 2.0 le dicen a ese que te da videítos e imágenes. Probablemente ustedes ya vieron el juego en algún lugar, comiendo con alguien (O a alguien), departiendo y bebiendo con los amigos, así que ya saben cómo ocurrió el penal y las expulsiones: Galliquio le fue con todo a Ovelar  y fue bien botado, a Rainer le dio un ataque maradoniano y ¡Jua!, lo voltearon ¿Compensatorio? Hay que aceptar que en ambas jugadas Carrillo estuvo acertado. Piero Alva, quien ante Sao Paulo también erró, demostró que sus botines solo están llenos de betún y que la calidad no es un bien del que éste correcto muchacho goce.

Las últimas ediciones se juegan con cuchillo entre los dientes, con una mano atrás y otra adelante, como si te correteara un piraña en Yerbateros, pero se están olvidando de jugar, de los cambios de juego, de tirar una guacha, de la precisión y de que hay alguien en la tribuna que paga dinero para ver un espectáculo. No pido que lo hagan, pero por favor inténtenlo. Dejen lo amarrete para los Sullana  - Gálvez (sin ofender), pero denle algo de nivel al clásico.  Inviten a la gente a la cancha con el buen juego, no con insultos y poses de machos mexicanos.

No fue un clásico para el olvido, pero tampoco memorable.  Un 0 – 0 que no aburrió, pero que no emocionó. Un encuentro que hubiera hecho que mi abuela no renegara ni que tampoco quisiera cocinarme Ají de gallina. Clásico es ganarte, pero esta vez no hubo victoria para ninguno.  


La Previa.

Aquellas épocas cuando era menos humo y más acción.


El clásico de la intrascendencia dirán algunos y con justa razón. Un clásico devaluado por las irregulares campañas tanto de Alianza como de la U. Sin embargo, eso no quita que pelotudos como yo(?) asistan a este cotejo. La San Martín tiene una diferencia de puntos importante con ambos equipos que están prácticamente fuera de carrera, salvo que se dé alguna pechada del equipo albo como en Monkeylandia (?).

Como siempre antes del clásico los jugadores salieron a tirar su humo(?) para calentar la previa:

Leandro Fleitas


No pudo controlar sus ganas de figurar y tuvo que salir a ponerse a la tribuna en contra, una manera inteligente(?) de marketearse.


Carlos Galván


Galván sale ningunear la tradición con el clásico rival. Parece que los Racing - Independiente y Lanús - Banfield no eran tan importantes, más bien eran una forma de pasar el tiempo(?).


Gustavo Costas



Tras la burrada de los dirigentes blanquiazules al contratar a cualquiera para reforzar el ataque, Costas sigue viendo un oasis en el desierto(?). Con el equipo desmantelado y sin delanteros todavía cree que sus dirigidos están para mucho más.


Rainer Torres


Rainer Torres que parece se ha aprendido el libreto de Chemo a la hora de tribunear y que aún baila por un sueño(?), el de ser bicampeón.


Jean Tragodara


Tragodara habló de actitud y no dudó en aplicar sus conocimientos de psicología emocional(?)   indagando en los sentimientos de Toñito y su verdadero ser.


Carlos Galván


El 'Nigga' no dudó en aprovechar para meterse más al fondo del bolsillo a los hinchas de la U y le respondió a su compatriota Fleitas. Claramente Galván no es consciente de la edad que tiene(?).


Los jugadores ya calentaron la previa, ahora se espera por un partido vibrante o al menos con dos llegadas claras de gol(?). Los compadres se verán las caras en el Monumental a las 4:00 p.m. y será un partido donde al menos se peleará por un cupo en la Libertacup próxima.