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Cuando el hijo de Gaddafi quiso ser futbolista

Por El Chull

Como ya se sabe el ex lider de Libia, Muammar Al Gaddafi fue abatido con un disparo en la sien, o mejor dicho con un headshot perfecto (?), por las fuerzas rebeldes hace un par de días. El dictador, tirano, déspota y opresor tuvo ocho hijos, entre vivos y muertos (?).


Precisamente, uno de ellos es Al-Saadi el Gaddafi o الساعدي معمر القذافي para los amigos (?), tercer hijo del fallecido Muammar y quien fue jugador de fútbol entre los años 2000 y 2007

 
La carrera como futbolista de Al-Saadi pasó sin pena ni gloria, pero dio mucho qué hablar. Se inició en el fútbol un poquito tarde, a la edad de 27 años. No era un jugador que destacaba por su técnica, pero en las tres temporadas que militó en dos de los equipos de su ciudad natal (Al-Ahly Tripoli y Al-Ittihad Tripoli) jugó cerca de 150 encuentros. Durante su etapa en el Alianza Lima (?) Al-Ahly, compró el equipo y se hizo su dueño. Además, contrató al atleta canadiense Ben Johnson como DT, a Diego Armando Maradona como asesor y al entrenador argentino Carlos Salvador Bilardo como DT de la Selección de Libia, siendo capitán del equipo y al mismo tiempo presidente de la Federación Libia de Fútbol. Todo un acaparador (?). Con el Al-Ahly solamente se mantuvo un año. 

Más adelante, cayó en las filas del Al Ittihad y sí, volvió a hacer amo y señor del club. Entre sus caprichos más recordados está el haber pagado 300 mil euros al Barcelona para que los culés acepten un amistoso jugado en el Nou Camp. Aunque el Barza quiso ser cortés con el ilustre y distinguido (?) invitado, el resultado fue de 5 a 0 con hat trick de Gerard

Con Javier Pérez Farguell, director general del Barza

Cansado de no despegar como futbolista, Al-Saadi adquirió un 7, 5% de las acciones de la Juventus en el 2002 con el fin de disputar algún partido si quiera con el club italiano. Sin embargo, el entonces DT Marcelo Lippi, tras ver sus enormes (?) cualidades, solamente le permitió entrenar en el equipo en algunas ocasiones. 

Un año después, el hijo de Muammar desembarcó en el Perugia de Italia. Todo hacía indicar que, por fin, debutaría en el Calcio, pero en una de sus primeras convocatorias fue seleccionado para pasar un control antidopaje que resultó positivo. Fue suspendido por tres meses. En sus dos años en el club solamente disputó 15 minutos y disputaba el puesto de peor jugador del Calcio (!!!).
Todo un gil (?)
Posteriormente, el necio (?) Al-Saadi se pasó al Udinese con el fin de poder jugar Champions League. En el Udi logró jugar tan solo diez minutos en el último encuentro de la temporada 2005-06. La temporada 2006-07 sería su última como jugador de fútbol. Al-Saadi Gaddafi recaló en las filas de la Sampdoria y el DT no le dio opción de debutar. Finalmente el muchacho abrió los ojos y dedició retirarse del balompié. Con la selección de Libia, en donde fue capitán, disputó 18 partidos y anotó (!) en dos ocasiones. 

MÁS CAPRICHITOS (?)

Al Saadi también jactarse de su amistad con Maradona, a quien lo llamó para fomentar el fútbol en su país y de paso aprender "algunos truquitos". Dos años después, lo tuvo de invitado en su matrimonio. 

El 30 de abril de 2003, la selección argentina dirigida por Marcelo Bielsa, jugó ante la selección libia en Trípoli. Fue 3-1 sobre los argentinos. La TRAFA cobró un millón de dólares por la presentación. 

Libia vs. Argentina. Gaddafi cagándola como siempre (?)

Por si fuera poco, el entonces madridista Ronaldo se ganó 500 mil dólares en territorio libio por hacer un saque de honor en Trípoli.

Actualmente, Al-Saadi el Gaddafi se encuentra exiliado en Níger, pudo escapar luego de ser capturado por el Consejo Nacional de Transición el 22 de agosto de 2011.

El Futbolero Nostálgico: Hoy - Zico



Por Gian Carlo.


Héroe de la infancia



El poeta escocés Alastair Reid, en una entrevista, tiró dos frases. Una ya la había leído, pues está en el prólogo de un poemario de Neruda, libro que vive en mi biblioteca, después de haber pertenecido a una universidad del condado de Sussex, cerca a Nueva York (robar libros no es pecado, solamente delito, dijo alguna vez García Márquez, creo). Reid se la copió a ciertos monjes budistas que, además, eran pescadores: En una red, no sólo son importantes los nudos que la forman, sino también el aire que ellos dejan pasar. Sin embargo, su segunda frase me mató: Si viniera un marciano y me preguntase qué es el fútbol, un video del Brasil – Francia del ’86 lo convencería de que se trata de una elevada expresión artística.



Dios mío, Brasil del ’86: Alemão, Careca, Júnior, el doctor Sócrates y un tal Arthur Antunes Coimbra, más conocido en el submundo de mis héroes infantiles –y en el resto del planeta también- como Zico. El garoto nacido en el barrio de Quintinho, de la apeligradísima Río de Janeiro, la Cidade Maravilhosa, fue uno de los jugadores más sutiles y brillantes que haya visto en mi vida. Perfecto ejecutante de tiros libres, se debe de haber hecho todo un otoño con tantas folhas secas

Enfrentado por los medios con Maradona, ambos ejercieron la hegemonía de la genialidad en nuestro continente, al punto de ser llamados los dos mejores volantes del mundo durante años (algo así como la discusión que hay para saber si es mejor Messi o CR7, pero sin tanta mariconada de por medio). 



Los goles de chalaca, media volea, rabona y cuanta jugada se nos ocurra, ya eran pan de cada domingo en el Brasileirão. Zico se cansó de levantar copas en Brasil con su Flamengo de toda la vida, además de romperla en el Udinese, a mediados de la década del ’80. Tras una lesión que pareció acabar con su carrera, se fue de Italia, regresó a Brasil y campeonó una vez más. Fue goleador carioca millones de veces, otras tantas acabó como goleador del país, fue campeón de la Libertadores y campeón de la Intercontinental. La famosa jugada que no pudo convertir en gol Pelé, frente a Uruguay en el ’70, la hizo Zico. 

Yo pensaba que, al igual que el Diego, estos dos era algo así como dioses. Cuando ambos fallaron sus penales, en dos mundiales diferentes, me di cuenta de que eran mucho más que eso. El enorme Zico, ahora entrenador de la selección de Iraq, sigue dando guerra en el fútbol.

Video de otro lote: